Morelos

Morelos, La Eterna Primavera ha sido reconocido durante siglos como sitio de descanso debido a su belleza y diversidad natural, así como por su ubicación privilegiada. En los 5,000 km de extensión, se aprecian escenarios que van desde el bosque de altura al norte, fértiles valles hacia la región central y en la región sur, remansos de belleza en la selva baja, manantiales de agua cristalina y caudalosos ríos.

Las condiciones naturales del estado propiciaron el desarrollo de diversas culturas que dejaron evidencia de su grandeza. Sitios arqueológicos como Chalcatzingo, Xochicalco o Teopanzolco muestran el esplendor prehispánico, tanto de la etapa olmeca, la Tlahuica y la influencia azteca. A partir del siglo XVI de nuestra era, la fusión cultural del encuentro con Europa generó un crisol de verdaderos tesoros. Se erigieron más de 100 haciendas, en su mayoría azucareras. Se fundaron una treintena de conventos y se arraigaron tradiciones que dieron personalidad y fisonomía al Estado, como los carnavales, las celebraciones religiosas y nuestra afamada gastronomía.

Algunos de los personajes históricos que aportaron a la grandeza de nuestro estado son: el Emperador Mexica Moctezuma I; Hernán Cortés, quien sentó en Cuernavaca la sede del Marquesado del Valle de Oaxaca; el Fénix de los mineros de América, don José de la Borda, el Generalísimo José María Morelos y Pavón así como el cura de Jantetelco, Mariano Matamoros, quienes son próceres de nuestra Independencia, el Emperador Maximiliano de Habsburgo; el célebre viajero Alejandro Von Humboldt; el General Emiliano Zapata, prohombre y líder en la Revolución Mexicana; Diego Rivera, Jorge Cázares Campos, artistas de clase mundial, entre otros personajes ilustres.

Por su cultura, por su historia, la calidez de su gente, la herencia y tradición de cientos de generaciones que con amor han construido un legado que vale la pena compartir Morelos es anfitrión de la cultura. En cada municipio, en cada barrio, en cada comunidad, la fe y la cultura se vive a flor de piel, en las fiestas tradicionales, que son una explosión de música, color e identidad viva. La cultura en Morelos acuna la infancia y la guía para ir descubriendo sus talentos, porque sabemos que el arte y la cultura abre el alma de los niños y los enseña a ver, construir y procurar un mundo mejor para todos.

Morelos es también anfitrión de la gastronomía porque los platillos son preparados con el fruto del campo y en sus sabores se mezclan todas las emociones logrando que cada bocado sea una experiencia de alegría, pasión y cariño.

Por todo ello artistas, intelectuales, y escritores han elegido a Morelos como el lugar donde pueden tener sus más desbordantes momentos de creación y lo han tomado como su hogar, ya que vivir en Morelos es amarlo, cuidarlo, es mantener su cultura para que trascienda cualquier tiempo y frontera. Conocer Morelos y su cultura es abrir una mágica puerta que embelesa la mente y los sentidos, porque su riqueza natural e histórica ofrece múltiples expresiones y experiencias que sin duda enriquecen la existencia.

Dentro de la comida típica del estado se encuentran los tacos acorazados formados por una tortilla con arroz y diversos guisados como: milanesa, pechuga de pollo, chicharrón en salsa, mole rojo, entre otros. Otras de las comidas típicas son el pipián verde, la cecina de Yecapixtla, barbacoa de chivo en los municipios del sur y de borrego al norte del estado. También se pueden encontrar tamales típicos, quesadillas, itacates, chapulines, flor de calabaza, seta y flor de colorín.