Tula

Este rincón tamaulipeco reúne un espléndido abanico de atractivos culturales y naturales, paisajes variados y deslumbrantes; un brillante pasado con monumentos y predios majestuosos; tradiciones, multiculturalidad y una suculenta gastronomía de desierto.

En 1703 su población estaba formada por españoles, mestizos, mulatos e indios lobos, coyotes, pames y pizones, entre otros, su capitán vivía frente a la actual parroquia en una casa de adobe con sus corrales y aposentos para 16 soldados.

Cuando José de Escandón llegó a Tula con el título de lugarteniente de Virrey en la costa del Seno Mexicano, para su conquista, pacificación y colonización, tenía una población numerosa, formada en dos terceras partes por indígenas y mestizos y la otra por españoles. Fue entonces cuando se hizo el trazo de la población.

Al enterarse los habitantes de Tula de lo ocurrido en Dolores el 15 de septiembre de 1810, se organizó una conspiración al mando de Mateo Acuña y con la participación de Reyas Pérez, jefes de los indígenas de la misión de Tula. Hubo el primer levantamiento armado el 4 de diciembre, cuando Bernando López de Lara penetró al cuartel de los dragones y tomó las armas para los insurgentes. Después de cruentas luchas, los realistas tomaron prisioneros a Mateo Acuña y lo ahorcaron en esta población; pero Bernardo Gómez, el “indio huacal”, reunió un nuevo ejército y el 9 de junio de 1811 se presentó en Matehuala, San Luis Potosí, en donde tomó la plaza, que era defendida por el teniente José Velázquez.

Por decreto del 17 de octubre de 1835 se le concedió a Tula el título de Ciudad que para 1843 contaba con una población de 9,387 habitantes; en 1873 ascendió a 16 000. Sus habitantes se dedicaban al comercio, ya que era el centro de las comunicaciones entre los puertos del Golfo y la frontera. Asimismo, se dedicaban al cultivo y beneficio de la lechuguilla, ocupando diariamente a más de dos mil trabajadores, cuando fue creado el cuarto distrito de Tamaulipas, se le concedió título de cabecera pero el 25 de marzo de 1866, durante la ocupación de la plaza por las fuerzas del coronel francés Charles Dupin, dicho distrito fue suprimido.

Las enchiladas tultecas, únicas en el estado, preparadas con tortillas coloradas, queso, chorizo, lechuga, cebolla, tomate, chícharos, chile piquín, en vinagre y una pieza de pollo; el pipián de semilla de calabaza molida, con chile color, nopalitos, chochas, gordas de horno, arepitas y tamales.

Galería