San Pedro Cholula

En la ruta de Quetzalcóatl

La etimología del lugar proviene del náhuatl: «chololoa», que significa «despeñarse el agua»; otras versiones afirman que significa “lugar de la huida” o “agua que cae en el lugar de la huida”, debido al tránsito de Quetzalcóatl de Tula hacia el Golfo de México. En el sitio existen evidencias arqueológicas de presencia humana desde el Preclásico medio mesoamericano siglos XII-IV a. c., lo que le otorga continuidad al sitio que data de 30 siglos. La Cholollan antigua fue en Mesoamérica uno de los más importantes centros ceremoniales y un punto de concurrencia de gobernantes, sacerdotes y migrantes de distintas culturas.

En la época de la Conquista, Hernán Cortés ayudado por guerreros tlaxcaltecas sitió la ciudad en octubre de 1519 durante seis días, provocando el exterminio masivo de la población, dignatarios y autoridades.

Durante los siguientes siglos, la ciudad se consolidó como un enclave de producción agrícola, manufacturero y comercial por su cercanía con Puebla y Atlixco y por su ubicación geográfica en el camino hacia Veracruz y hacia otros puntos del centro y sureste de la Nueva España
Por decreto oficial, en febrero de 1895 le fue otorgado el título de Cholula de Rivadavia, como homenaje al ex presidente argentino del mismo apellido y a manera de hermanamiento entre las dos repúblicas, por lo que desde entonces se le conoce también con ese nombre.
El 30 de octubre de 2012 les fue conferido a los municipios de San Andrés y San Pedro Cholula el título de Pueblo Mágico.

El legado que honra el mestizaje

Las comidas y platillos de este pueblo tienen un marcado gusto a elote, frijol, flor de calabaza, manteca y chile como en la Sopa cholulteca; la tortilla rellena de frijol como la gordita llamada Oreja de elefante se acompañan con salsa, queso y cebolla; tacos de cecina que evocan la influencia española mediante esa variedad de carne que se hace acompañar de rajas de chile poblano rojo, salsa verde o roja, aguacate, pápalo, rábanos, cebolla y queso de cabra; el huazontle que crece en abundancia y se cubre con huevo y se capea para darle un toque de sabrosura y alimentación básica; las cuetlas (o cueclas) que son larvas de mariposa comestibles y se cocinan fritas o con tortillas de maíz bañadas en salsa de chile pasilla; el mole de guajolote o poblano también se hace presente con su toque de picor.

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