San Cristóbal de las Casas

Como lo han dicho diversos visitantes, San Cristóbal de Las Casas es una de las ciudades más románticas del mundo, reconocida como Pueblo Mágico. Ciudad cuya riqueza radica en su diversidad étnica y tradición colonial, que muestra sus tesoros arquitectónicos en diversas edificaciones de los siglos XVI, XVII y XVIII.

El Valle de Jovel ofreció la situación ideal, el clima templado y la estratégica ubicación, para que Diego de Mazariegos fundara en 1528 la Ciudad Real de Chiapa. En el actual centro histórico de San Cristóbal de Las Casas convergen tejados, patios floridos, balcones esquinados, fachadas barrocas, construcciones de estilo neoclásico y mudéjar, artesanía colorida, cocina exquisita, ceremonias procesiones, fiestas populares y antiguas leyendas.

Su edificación siguió un proceso similar al de otras ciudades coloniales que se crearon en el territorio novohispano. En primer término, se trazó la plaza principal, a cuyo entorno se designaron los lugares que ocuparían los principales edificios. Alrededor de su plaza se encuentran la catedral de fachada barroca al estilo centroamericano, el neoclásico palacio municipal, los portales, la iglesia de San Nicolás, con el estilo que más identifica a la arquitectura religiosa colonial de Chiapas y la casa de la Sirena con fachada de inspiración plateresca del siglo XVI. Especialmente interesante es el conjunto formado por el convento dominico y el templo de La Caridad unidos con la Catedral y la Plaza 31 de marzo por el andador Eclesiástico norte, principal eje monumental de la ciudad.

La iglesia de Santo Domingo es obra cumbre del barroco centroamericano y mexicano, tanto por su fachada de argamasa como por el conjunto de retablos y púlpito dorados de su interior. La Caridad destaca por su suntuoso retablo barroco. Barrocos son también los retablos de San Francisco, mientras que El Carmen luce una torre mudéjar única en México. Muchos otros edificios de interés hay en la ciudad que se caracteriza por poseer un cuantioso inventario de casonas de estilo neoclásico inspiradas en el renacentista tratado de Vignola.

Desde la fundación, en la periferia del centro se asignaron los solares o terrenos para los españoles y al final se ubicaron los indígenas, entre los que se encontraban aquellos que prestaron algún servicio a los hispanos en la conquista de la región. Así se encuentran aún diseminados por la ciudad los barrios de Mexicanos, Tlaxcala y del Cerrillo. La visita a los barrios es una experiencia fascinante por la arquitectura tradicional, las fiestas, la artesanía y la gastronomía. Muchas puertas lucen lámparas de papel rojo que indica la venta de deliciosos tamales.
Hoy día la ciudad de San Cristóbal de Las Casas es una de las más bellas y originales de México y Centroamérica, por la evocadora imagen colonial que ha conservado en su centro histórico al paso de los siglos. Porque amén de ello, cuenta además con una tradicional vida cotidiana, con su mercado y su gente ahí llegan los tseltales y los tsotsiles con sus coloridas vestimentas, provenientes de distintas comunidades a vender o intercambiar sus productos.

Una rica variedad de sabores convive en Chiapas, diversidad que sólo explican las historias que contiene cada platillo; son historias que apetecen, que buscan ser contadas para deleitar al paladar. La gastronomía de la región fascina por sus ingredientes que evocan el encuentro de las culturas prehispánicas con la española. Cada elemento de nuestro arte culinario habla del origen y la identidad de cada uno de nuestros pueblos, por lo que asistir al festín de sabor que ofrece Chiapas se convierte en una experiencia apasionante.

Ciudad enigmática y llena de misticismo al igual que un exquisito sabor e inigualable sensación en el paladar, gran parte de su reconocimiento gastronómico lo tienen los embutidos como el jamón serrano, la butifarra y la longaniza de indiscutible origen e influencia alemana.

De esta ciudad son también apreciados los dulces tradicionales que aún guardan celosamente las enseñanzas de las monjas concepcionistas, fundadoras del convento de Nuestra Señora de la Encarnación de Ciudad Real de Chiapa, la actual San Cristóbal de Las Casas. Para saborear estas piezas de la gastronomía regional, sólo debe visitar el Mercado de Dulces y Artesanías, una fiesta de color, sabor y tradición que garantiza inolvidables sensaciones al paladar de sus visitantes. La ciudad de San Cristóbal no sólo cautiva al visitante por el estilo de su arquitectura que parece haber detenido el tiempo; por sus calles, donde camina la historia tomada de la mano de la tradición; o por sus andadores colmados de recuerdos de oriundos, vecinos y extranjeros, sino también por el sabor de su gastronomía, que revela pasajes de sus costumbres y tradiciones. San Cristóbal de Las Casas se revelará ante el visitante como uno de los santuarios gastronómicos de Chiapas, en un recorrido que lo llevará a descubrir el sabor de sus platillos, resultado del mestizaje entre indígenas y españoles, dando como resultado una extensa gama de platillos autóctonos como: Asado coleto, la tradicional sopa de pan, sopa goteada, butifarra, embutidos, chalupas, longaniza, chorizo, tachilhuil y cueza baldada. Platos fuertes: asado coleto, guajolote en mole coleto, chanfaina coleta y costilla de puerco adobada. Dulces: pan coleto, dulce de yema, frutas cristalizadas, durazno pasa, nuégados, caramelos de miel, trompada, melcocha, curtidos, chimbos, y turrón. Tamales: azafrán, bola, mole, coco y de maíz colado. Bebidas: mistela, posh, cervecita dulce, champurrado, atol agrio, atol de granillo y café de olla.

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