San Blas

San Blas Riviera Nayarit es un puerto mágico lleno de historia y de riquezas naturales. Sus atractivos le esperan para ofrecerle maravillosas aventuras en sus esteros, manglares y parques nacionales. Sus playas, gastronomía típica, diversidad ecológica y su legado colonial la hacen un puerto único en el Pacífico Mexicano.

Bienvenidos al histórico puerto de San Blas

Los orígenes del puerto de San Blas son una evocación de grandeza cubierta de múltiples acontecimientos. Aquí se encuentran huellas del paso del hombre de una antigüedad de 5,000 años. La Bahía de Matanchén aparece nombrada por Nuño Beltrán de Guzmán en 1532.

El 22 de febrero de 1768, siendo rey de España Carlos III se establece el puerto de San Blas el cual no se concibió como una población amurallada ya que está defendido por dos fortines naturales, además de contar con las marismas como muralla natural y la barrera montañosa de la Sierra Madre Occidental que corre paralela a la costa y que limitaba la comunicación con el interior, por lo que el mar se constituyó en la vía de intercambio entre los asentamientos costeros cercanos y distantes.

En la época del virreinato español San Blas fue el puerto más importante del Pacífico, plataforma de expansión marina de la corona española, de viajes científicos y de exploración, la puerta con el oriente de donde llegaban las naos de Filipinas, astillero virreinal y comunicación naval y comercial con las regiones del noroccidente de México y de Norteamérica.

Desde el Puerto de San Blas, se promueven las misiones Jesuitas y Franciscanas en la Alta California. El 12 de marzo de 1768 se embarcan los doce misioneros Franciscanos que se harán cargo de las misiones del norte cuyo encargado de grupo era el ahora Santo Fray Junípero Serra.

La colosal y gloriosa hazaña de Fray Junípero Serra nombrado “El hombre del destino”, quien participó con acciones llenas de humildad y espiritual sacrificio a la evangelización e instalación de 16 misiones y presidios en California USA, por lo cual el Congreso de ese estado, siendo su gobernador y posterior presidente de Estados Unidos Ronald Regan, decretó a San Blas en 1968, “Puerto de Vida de California”.

San Blas fue la base naval militar más importante del océano Pacífico de 1768 a 1821

Durante la guerra de Independencia el pueblo de San Blas fue testigo del heroico acto del Insurgente José María Mercado, cura de Ahualulco, Jalisco, apostado en San Blas, quién tomó el fuerte e hizo rendirse a la población criolla, apoyando con arsenal y cañones al cura Hidalgo para el inicio de la Independencia Nacional, muriendo en el fuerte de San Blas.

Consumada la Independencia, el Puerto de San Blas fue habilitado como tráfico de altura.

Durante el gobierno republicano en 1825 se funda el Batallón Activo de Guarda-Costa de San Blas. El 13 de septiembre de 1847 este heroico Batallón de San Blas se encontraba luchando en la defensa del Castillo de Chapultepec para la defensa de México durante la invasión de los Estados Unidos. Por decreto presidencial la bandera oficial del Castillo de Chapultepec es la del Heroico Batallón de San Blas.

Varias fueron las causas de la decadencia del Puerto de San Blas:

En 1796 el astillero se cancela por orden del Rey de España en virtud de su traslado a Cavite, hoy Luzón, Filipinas; la reducción por parte de los españoles de territorios conquistados, así como la independencia de los mismos territorios, dan por terminada las expediciones. En 1873 dada la inoperancia del Puerto, su poca rentabilidad y por situaciones políticas el Puerto de San Blas fue clausurada por el decreto Presidencial de Sebastián Lerdo de Tejada.

Nuestras raíces

Las cuatro etnias indígenas de Nayarit son los Huicholes, Coras, Tepehuanos y Mexicaneros para quienes San Blas es un lugar sagrado por la presencia de la Piedra Blanca, diosa del mar “Haramara” y porque este enclave costero figuraba ya en la memoria mitológica como origen de los pueblos autóctonos de América.

De espíritu aventurero y gran creatividad los Huicholes (Wixáricas o hijos del sol), son la etnia más representativa  y que mejor ha conservado sus tradiciones, habitan desde hace más de 2000 años en las montañas de la Sierra Madre Occidental, se distinguen por su colorida indumentaria ricamente bordada, tanto hombres como mujeres se adornan con pulseras, anillos y collares elaborados en chaquira y tienen un arraigado sentido de la identidad, por lo que a lo largo de su vida adquieren el compromiso moral de visitar sus cinco lugares sagrados, uno de ellos el “Tatei-Haramara”, la piedra blanca  en San Blas.

 ¡Una aventura que no termina!

Visitar San Blas es desconectarse del bullicio, el estrés, tráfico y la rutina de la ciudad. Por el contrario, es llenarte de energía y acercarte con la naturaleza.

San Blas es un puerto amigable y acogedor, con una riqueza natural, histórica y cultural que pone el nombre de México en alto. Es ideal para viajar en pareja, familia o con amigos, pues siempre hay una actividad para todos. Desde relajarse en algún lugar de los 40km de extensión de playas vírgenes de suave declive, entre bocas de esteros, arroyos y montañas que se vuelcan al mar se encuentra el Puerto de San Blas, pueblo típico de pescadores arraigado al encanto de la sencillez, de gente amigable y hospitalaria.

Por estar enclavado en el corazón de los humedales se destaca por ser uno de los destinos más importantes en el hemisferio occidental para la observación de aves nativas y migratorias, con más de 500 especies diferentes, muchas de ellas endémicas. Además, se pueden realizar actividades que van desde las deportivas como surf, pesca, senderismo o ciclismo, hasta recreativas, de ecoturismo o culturales como visitar La Tovara.

En nuestro pueblito se esconden bellos rincones históricos como la Casa de Cultura, el Palacio Municipal, la antigua y la nueva Parroquia de San Blas o el Mercado Municipal. El fuerte de la contaduría y las ruinas del templo de la virgen del Rosario, son otros puntos históricos importantes de este fantástico destino Nayarita.

En su costa y su sierra existen sorprendentes cambios de climas, con una geografía contrastante de bahías, puntas, farallones, esteros hasta de 20 km tierra adentro entre junglas y selvas, cantos de aves y flores, en donde aparecen pequeños pueblos productores de riquísimas frutas tropicales como el mango, aguacate, plátano y café que se combinan con los productos del mar y hacen de San Blas una de las regiones del estado de Nayarit y de México de una excelente gastronomía.

Cuando visites San Blas, te recomendamos probar las delicias de la región, como el famoso pan de plátano, los sopes de ostión, el pescado zarandeado, las empanadas de camarón, o el clásico menudo del mercado. Además de saborear los manjares de la Chef Betty Vazquez en su restaurante El Delfín, dentro del hotel Garza Canela.

Para hospedarte, las opciones son diversas y se ajustan a cualquier presupuesto, siempre ofreciéndote ese servicio amistoso y alegre que distingue a los habitantes de San Blas.

La visita al parque Nacional “Isla Isabel”, la observación de la ballena jorobada, el nado con el tiburón ballena, el surfear en una de las olas más largas del mundo, la pesca deportiva de vela, marlín y dorado, la aventura entre esteros y manglares del paseo a La Tovara y Cocodrilario Kiekari, la bendición de las aguas frente a “la diosa del mar” de los Huicholes Tatei Aramara con sus rostro de Cristo, el explorar este  “puerto de vida de California” y su historia ancestral, descubrir la mítica Mexcaltitán “cuna de la mexicanidad”, el alegrarse junto a los lugareños en sus fiestas y tradiciones, el escuchar el canto de las aves, el disfrutar de sus playas familiares y su  gastronomía para “chuparse los dedos”, la  liberación de tortugas en el campo tortuguero Aayetsie Wakie de playa Borrego, son sólo algunas de las muchas experiencias de vida que encontrarás en San Blas.

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