Real de Catorce

Pocos son los lugares en el país donde casi por azar se da una convergencia de razas, credos y lenguas como en este pueblo rodeado de mitos, leyendas y fantasías. Aquí es común ver a mexicanos de distintos estratos sociales entremezclados con extranjeros de cualquier nacionalidad, quienes en buena medida vienen con la esperanza de encontrarse con los huicholes, una de las etnias más míticas de México. Aunque la verdad sea dicha: los huicholes raras veces caminan por las callejuelas empedradas y empinadas de esta localidad.

Los fines de semana es cuando este pueblo, cotidianamente “dormido”, despierta para recibir a centenares de visitantes. Las opciones turísticas son variadas, como la aventura o el ecoturismo, o bien, simplemente pasarse unos días de tranquilidad; todo depende del interés de cada quien.

  • Centro Cultural

La antigua Casa de Moneda alberga ahora este centro con salas de exposiciones permanentes y temporales, además de ofrecer talleres.

  • Parroquia de la Virgen de la Concepción

De estilo neoclásico, en su interior se encuentra la venerada imagen de San Francisco de Asís, al igual que un salón de exvotos dedicados como agradecimiento a sus numerosos milagros.

  • El palenque

En este sitio ocasionalmente se ofrecen obras de teatro y conciertos al aire libre.

  • Panteón Municipal

Aparte de sus tumbas antiguas, en el interior del templo hay murales muy interesantes.

  • Minas

En las cercanías hay algunas ex haciendas mineras que pueden visitarse.

  • El pueblo fantasma

Ubicado en las faldas del cerro, se llega a esta antigua hacienda caminando o a caballo.

  • Puentes

Real de Catorce es un pueblo que hay que caminarlo para disfrutarlo. Así, encontrarás varios puentes antiguos y otros rincones memorables.

 

El arte de la cocina potosina se hace presente en este singular poblado, donde el visitante podrá degustar platillos como barbacoa o el famoso asado de boda guisado a base de diferentes chiles y más de 18 condimentos (parecido al mole). Otras comidas típicas incluyen a los cabuches que son un fruto de la flor de la biznaga es una comida típica de la zona, flores de palma, guisado de pollo a la antigua, gallina a los siete vinos, tacos mineros y las afamadas gorditas de diferentes guisos caseros. Como postre los exquisitos muéganos, así como una variedad de atoles.

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