Nochistlán

Nochistlán es uno de los seis Pueblos Mágicos del estado de Zacatecas; su historia, costumbres y tradiciones, así como su alegría y el gusto por la fiesta y la música le ha merecido el sello de “El más Musical de los Pueblos Mágicos”. Visitar este municipio es una experiencia inolvidable.

Nochistlán Prehispánico
Las primeras noticias que se tienen de los pobladores de estas tierras señalan a los tecuexes que formaron sus rancherías aproximadamente en el año 1000 de nuestra era; posteriormente, en las postrimerías del siglo XII, aparecen los caxcanes, que vinieron del valle de Tuitlán, que hoy se encuentra dentro del municipio de Villanueva del estado de Zacatecas, formando un poblado en este lugar que fue conocido, desde entonces, como Nochistlán, expulsando por la fuerza de las armas a los antiguos pobladores que recibían en ese momento apoyo bélico por parte de los zacatecos y los guachichiles.

El grupo étnico de los caxcanes merodeaban por El Teúl, Tlaltenango, Juchipila, Teocaltiche, Nochistlán, Aguascalientes y Jalisco, entre el año 1000 d. C. al 1800 d. C.; rendían culto a cuerpos celestiales y también tenían cierta adoración por algunos animales, usaban los templos como fortalezas en tiempo de guerra. El centro ceremonial más importante de los caxcanes fue Teocaltitán. Los pueblos de caxcanes fueron gente que hablaba mexica.

La política de gobierno fue el cacicazgo, dirigido por el tlatoani, quien tenía el cargo de jefe civil máximo y supremo sacerdote; dictaba leyes muy sencillas. En el caligüe (callihuey, casa grande) era donde habitaba la autoridad máxima.

Comúnmente vivían en cuevas naturales o artificiales, a veces hacían sus chozas de zacate o de hojas de palma, algunas otras «eran pequeñas y de un solo piso, con muros de tepetate, o de adobe con zoquete y techos de terrado; también usaron otros materiales como basalto, fibras de maguey y tepetatl.

Su vestimenta era muy sencilla, pero generalmente andaban desnudos (principalmente cuando entraban en guerra). A veces, los hombres cubrían sus genitales con ramas, las mujeres con pieles de ardilla, venado o coyote de la cintura a la rodilla; utilizaban huaraches con suela de cuero.

A la llegada de los españoles, los caxcanes contaban ya con una organización político-social semejante a la de los aztecas, inclusive ya practicaban la agricultura. Los españoles llegaron a Nochistlán el viernes primero de abril de 1530, venían comandados por Nuño Beltrán de Guzmán, quien no encontró en el lugar a los pobladores porque se habían ido a esconder a la sierra.

En sus cartas al rey de España, Nuño Beltrán de Guzmán le comentó que había suficientes víveres en este poblado y que fue su intención celebrar la Semana Santa, lo cual hizo construyendo una iglesia de caña y de paja; comenta, también, la manera tan cuidadosa en que los indígenas tenían atendidas sus sementeras y de los útiles de cobre que tenían los caxcanes para las labores agrícolas. Nuño y sus tropas estuvieron 22 días en ese lugar que les sirvió de base para conocer los alrededores como Jalpa y otros ranchos.

Queriendo Nuño Beltrán de Guzmán, por un lado, contar con una base militar en este territorio, y por el otro, recordar el nombre de su tierra natal, y estando en la Villa del Espíritu Santo, el 3 de diciembre de 1531 ordenó a Juan de Oñate que fuera a Nochistlán y fundara la Villa de Guadalajara; así se fundó con el nombre de Villa de Guadalajara el 5 de enero de 1532 por el español Juan de Oñate, Capitán, siendo el propio Oñate el Alcalde Mayor de la propia Villa y su jurisdicción; Diego Vásquez y Maximiliano de Angulo, alcaldes ordinarios; Sancho Ortiz de Zúñiga, Juan de Albornoz y Miguel de Ibarra, regidores perpetuos; y Francisco Barrón, García Ramírez y Alvar Pérez, regidores anuales; Francisco de Arceo fue Ámese de campo, dando lugar a la formación del primer ayuntamiento que se tuvo en lo que hoy son tierras zacatecanas.

La ciudad se fundó con la idea de que fuera una ciudad española en la que se apoyaran futuras expansiones del gobierno de la Nueva Galicia, seleccionando su ubicación en una planicie que se encuentra en las faldas del cerro del Peñol, poblado inicialmente por caxcanes. Esta Villa duró en ese lugar hasta el mes de julio de 1533, fecha en la que fue trasladada a Tonalá, motivado por las constantes rebeliones y ataques de los indios caxcanes.

Las inconformidades por los malos tratos que los españoles daban a los naturales desembocó de manera violenta, teniendo como punto de partida una ceremonia que se llevó a cabo en Tlaxicoringa en el valle de Huasamota, describiéndola Pentécatl, Señor de Tzapotzingo de la siguiente manera: «Ponían un calabozo y bailaban en derredor, y viniendo un viento recio se llevó el calabozo por los aires, y unas viejas hechiceras les dijeron que se alzasen, porque así como el viento levantaba aquel calabozo, con el mismo ímpetu echarían de tierra a los españoles y que no dudasen de ello, porque sería cierto y que entrasen en batalla con los españoles… que no había de quedar español con vida». Aparece entonces la propaganda oral que se hace en todos los pobladores caxcanes llamada por los españoles como Tlatol, en donde se les prometía comida sin tener que trabajar, el ejercicio permanente de sus virtudes humanas y toda clase de comodidades que sus dioses les darían por expulsar a los españoles.

Entre los líderes caxcanes más importantes de esta lucha, se distingue Tenamaztle, guerrero, originario de Nochistlán, quien con su grito histórico de «Hasta tu muerte o la mía» tuvo muchas victorias, entre ellas, sobre el ejército de Pedro de Alvarado, quien sufrió un accidente en las barrancas de Yahualica; hoy el lugar es conocido como Las Huertas del municipio de Nochistlán, ya que le cayó encima el caballo que montaba su escribano Baltasar de Montoya el 24 de junio y muriendo en la Villa de Guadalajara que se encontraba en Tlacotán el 4 de julio de 1541.

El éxito alcanzado por Tenamaxtle lo hace pensar en atacar la Villa de Guadalajara que en esos momentos tenía como asiento Tlacotán, y contando con el apoyo de los huaraves, tepehuanes, huastecos, zacatecos, custiques, chiconates y los propios caxcanes rodean a dicha villa que narra la anónima tercera de la siguiente manera: «… a los, XV de septiembre de dicho año hasta quince mil indios entre los cuales venía por capitán y señor de ésta gente Tenamaxtle y por subteniente don Francisco indio natural del dicho pueblo de Nochistlán, de donde así mismo salió el golpe de esta gente, y viniendo en su orden en tres escuadrones a manera de gente práctica y por sus hileras de 7 en 7. Está dicha gente venía diferenciada de colores amarillo, negro y azul, y con muchos plumajes y sus arcos y sus flechas en las manos…». Sin embargo, a pesar del entusiasmo de los naturales, no fue posible tomar la Villa de Guadalajara, ya que fueron derrotados por los españoles en una lucha muy encarnizada, regresándose los insurgentes a Nochistlán pensando que era mejor pelear en un terreno conocido y favorable por su geografía a su causa.

Ante tal victoria los españoles recobraron la confianza y esperaban al Virrey Antonio de Mendoza que salía hacia estas tierras el 29 de septiembre de 1541 desde la ciudad de México, llegando a Toluca en donde se le incorporaron auxiliares matlatzincas. De ahí salió el lunes 3 de octubre y pernoctó el viernes en Matlatzingo. El lunes 10 arribó a Tzintzuntzan, y el miércoles 12 de ahí con sus auxiliares purépechas y llegó a Jacona. El 9 de noviembre se llevó a cabo la batalla ganando el Peñol de Nochistlán las fuerzas del Virrey que sumaba más de 60,000 efectivos y Tenamaxtle fue detenido por las fuerzas virreinales.

Tenamaztle, agravando su entorno con el hecho de que el Virrey Antonio de Mendoza ya no estaba ejerciendo ese cargo; en su lugar se encontraba Luis de Velasco, quien lo mandó aprender sin respetar el fuero de la iglesia que tenía en ese tiempo, deportándolo a España.

El paisaje urbano del poblado en esa época lo definían las torres y cúpulas de la iglesia de San Francisco, la plaza de armas y algunas casas señoriales, sobre todo, en el centro de la ciudad y su inigualable traza urbana caracterizada por las calles en línea recta de principio a fin hacia los cuatro puntos cardenales.

Época Colonial
Después del movimiento bélico conocido como la Guerra del Miztón, se quedaron en Nochistlán algunos españoles, entre los que podemos contar a Juan de Tolosa, quien asociado a Miguel de Ibarra y Diego de Ibarra montó un acampamento desde donde salían a buscar minerales, y fue tal el éxito que en una de ellas penetraron al territorio de los zacatecos; el 8 de septiembre de 1546 descubrieron una beta y cargando tres mulas del mineral regresaron a Nochistlán. Ensayando las muestras por el método del soplillo encontraron que contenían Plata y Oro, llamándole a esta mina “La Descubridora de Monserrate” en honor de nuestra señora de Monserrate que es celebrada el día del descubrimiento.

El 12 de diciembre de 1550 el obispo Maraver mandó una carta al Rey en la que le comenta «como condición fundamental para la conversión de la caxcana, prohibir la entrada a su territorio a los españoles, cuando menos por 15 años, dejando solamente a los religiosos». La petición fue escuchada y Nochistlán pasó a ser pueblo de indios por orden que dio su santidad el Papa Paulo III.

Con una arquitectura colonial predominante, esta se vuelve el eje de la traza urbana que aún se observa en su centro histórico, en donde la mayoría de sus vialidades rematan en un edificio monumental de tipo religioso que fue construido entre los años de 1584 y 1639, conocido como el Templo Parroquial de San Francisco. En inspección que hicieron las autoridades eclesiásticas, de aquel tiempo, manifiestan que todo estaba muy bien compuesto, tanto los ornamentos y la custodia la sacristía, el baptisterio y la pila bautismal.

El Acueducto los Arcos se construyó por orden del gobierno de la Nueva Galicia a expensas de los vecinos de Nochistlán, para llevar agua de los yacimientos de la mesa del agua al poblado, concluyendo la obra en 1793. El sistema lo componían dos pilas que había en el jardín y una fuente octagonal en el centro del mismo lugar. Se contaba además con otras dos pilas llamadas Pila Azul y Pila Colorada, además de la pila de afuera que se encontraba en los límites en que comenzaba el barrio de San Sebastián. En el año de 1789 se ordena la incorporación de Nochistlán a la Intendencia de Zacatecas.

Época Independiente
Durante el periodo de la independencia, Nochistlán se distinguió por ser tierra de destacados hombres y mujeres que participaron en esta etapa de la vida nacional, siendo uno de los más importantes Don José Daniel Antonio de Jesús Velasco y Camarena, mejor conocido como Daniel Camarena, jefe insurgente que enarboló la causa de Don Miguel Hidalgo y Costilla, secundando el grito de independencia en la esquina noreste del jardín principal el 8 de octubre de 1810, llamando al pueblo a luchar por la independencia y quien, después de muchas hazañas bélicas, es capturado en Jalpa y es remitido a Lagos, en donde se encontraba Calleja, lugar donde se le instruyó juicio sumario y se le condenó a muerte. Fue fusilado el 22 de febrero de 1811. Por otra parte, en 1824 Nochistlán se constituye en municipalidad del estado de Zacatecas.

Durante el periodo de la invasión francesa, Nochistlán sufrió un ataque por parte de 2 000 efectivos franceses comandados por el Conde de Potier y 800 conservadores al mando de Tovar, siendo el jefe de armas y autoridad política el coronel Jesús Mejía; y comandante, Leocadio González. Aunque la lucha fue con heroísmo, cayó la plaza, contándose, entre muertos en combate y fusilados, 104 patriotas. Los invasores después de la batalla se dedicaron a la rapiña, dejando al pueblo completamente pobre.

Por su parte, en la época de la reforma, muchos nochistlenses, entre los que se encontraban importantes políticos de las familias de los Castanedo y de los Yáñez, fueron simpatizantes de las Leyes de Reforma, especialmente de la Nacionalización de los bienes Eclesiásticos que impactó positivamente a la ciudad, que pudo continuar con su transformación urbana con la apertura de nuevas calles que dividieron los activos de la iglesia, sin afectar su traza original.

El siglo XX los nochistlenses lo empezaron a vivir de manera laboriosa. Había una agricultura y una ganadería pujantes, además de contar con tenerías y talleres de fabricación de calzado cuyos excedentes se vendían a otras poblaciones cercanas, por lo que Nochistlán llegó a ser la población principal del sur de Zacatecas y de la región de los cañones en la que se encuentra enclavado.

La Revolución
Los nochistlenses simpatizaron con los principios y postulados de la Revolución Mexicana y contribuyeron, con algunos personajes como el Dr. José Ana Castanedo, J. Jesús Villegas y, sobre todo, José Cervantes, a la formulación de la nueva Constitución General de la República de 1917.
Por ese tiempo llegó el maderista Manuel Caloca Castañeda, a quién se recibió con entusiasmo, y vieron con alegría el triunfo de Francisco I. Madero. Posteriormente, cuando se llevan a cabo los asesinatos de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez por la traición de Victoriano Huerta, surgen en ese año de 1913 grupos que, haciéndose pasar por revolucionarios, se dedicaron a robar y dañar a los habitantes de las pequeñas poblaciones. Ante este mal, los vecinos de Nochistlán formaron el Frente Único de Defensa de Nochistlán, contándose entre los defensores a los señores Cleofas Meléndrez, Antonio Caraza, Dionisio Medrano, Félix y Leocadio Frías Quirarte, Urbano Jiménez y muchos más.

El 3 de julio del año de 1913, Nochistlán fue atacado por un grupo de más de 500 hombres comandados por Leopoldo Arenal y Crispín Robles Villegas, siendo los defensores entre 80 y 90 ciudadanos; fue una lucha encarnizada en donde perdió la vida el mencionado Arenal, y al verse sin jefe los atacantes huyeron despavoridos. Posteriormente, los nochistlenses se dieron cuenta de que los derrotados eran parte del movimiento villista y esta derrota indignó a Francisco Villa, quien en esos momentos se encontraba en Aguascalientes y ordenó que fuera saqueado y quemado este pueblo. Para tal efecto se mandó un contingente por Jalpa.

Don Luis Martínez, dándose cuenta de lo que le esperaba a Nochistlán, acudió a la ciudad de Aguascalientes buscando a don Gavino Durán, originario del rancho La Jabonera y quien era compadre de mucha estima del General Villa. Ya juntos fueron a platicar con don Francisco y le expusieron por qué Nochistlán defendía su integridad. Se le convenció al Centauro del Norte de la necesidad material que vino a desembocar en la defensa de sus gentes, y alegando, tanto Durán como Martínez, que si atacaban las fuerzas villistas matarían a gente inocente que de ninguna manera estaba en contra de los proyectos que tenía la revolución. Convencido Villa mandó la orden a Jalpa para que no se llevara a cabo la acción punitiva contra Nochistlán.

Se afirma que Nochistlán no fue nunca tomada por fuerzas beligerantes, tampoco le faltaron alimentos y vivió trabajando en una vida tranquila. La plaza de Nochistlán se entregó a un capitán yaqui que vino solamente a recibir las armas una vez que se terminó la revolución.

Época Contemporánea
En la época contemporánea, es innegable que en Nochistlán se dieron avances muy significativos, comparativamente con otros municipios de la región y del estado, esto debido a los esfuerzos de sus habitantes y al apoyo de sus gobiernos; se realizaron cambios en el entorno y en la fisonomía de algunas de sus plazas, jardines, edificios y espacios públicos; se construyeron, reconstruyeron o rehabilitaron: calles, escuelas, centros de salud, caminos, carreteras, mercados, presas y zonas de riego, sistemas de agua potable, energía eléctrica y de alumbrado público, etc., con lo que la sociedad tuvo significativos avances.

Las diez localidades más grandes del municipio por su población son, en este orden, la Cabecera Municipal, Tlachichila, Daniel Camarena (Las Animas), La Villita, Toyahua de Abajo, La Estancia, Las Delicias, La Cofradía, Toyahua de Arriba y El Molino. Entre ellas se encuentran pueblos tradicionales de origen prehispánico como Toyahua y Nochistlán, antiguas comunidades como Tlachichila, La Estancia y Las Ánimas; a estos centros de población tradicionales y producto del crecimiento de Nochistlán se agregan las colonias, los barrios, fraccionamientos y unidades habitacionales producto de la urbanización más reciente del municipio.

Acontecimientos Importantes
-1530. El 31 de marzo llega Nuño de Guzmán y se celebra la ceremonia de Semana Santa.
-1532. El 3 de enero Juan de Oñate funda una población con el nombre de Guadalajara.
-1541. El 24 de junio en la rebelión de los caxcanes, Pedro de Alvarado es mortalmente herido
-1789. Se ordena la incorporación de Nochistlán a la intendencia de Zacatecas.
-1810. Daniel Camarena llama al pueblo a luchar por la independencia.
-1821. Se jura la consumación de la independencia.
-1824. Nochistlán se constituye en municipalidad del Estado de Zacatecas.
-1864. El 13 de mayo, heroica defensa de los nochistlenses contra los franceses.

Personajes ilustres
Tenamaztle. Caudillo caxcán, líder de la rebelión caxcana conocida como la Guerra del Mixtón (1541).
Daniel Camarena. Jefe insurgente que inició el movimiento de independencia.
Leocadio González. Comandante de los «Lanceros de Nochistlán», defendió el pueblo de Nochistlán en la invasión francesa en 1864, murió defendiendo la plaza contra los franceses.
J. Jesús Mejía. Coronel y jefe político; defensor de la República, fue fusilado por los franceses.
Juan Álvarez. Defensor del pueblo de Nochistlán en la invasión francesa el 13 de mayo de 1864.
José Minero Roque. Gobernador Constitucional del Estado de Zacatecas y Benefactor de Nochistlán.
Antonio Cervantes. Constituyente de 1917 por Zacatecas.
Constantino Cervantes. Gobernador del estado en cuatro períodos.
Mauricio Yánez Ruiz. Cuatro veces gobernador del estado de Zacatecas.
Toribio Quezada. Licenciado en derecho, distinguido jurisconsulto, ocupó varios cargos en el Poder Judicial.
Esperanza Quezada. Soprano que triunfó en el país y en el extranjero.
César Quirarte. Distinguido músico.
José de Jesús (Pepe) Ruiz Vélez. Destacado Maestro de ceremonias y Locutor.
Pedro Rodríguez Lozano. Notable historiador y destacado funcionario público.
Clotilde Evelia Quirarte. Historiadora.
Ernesto Juárez Frías. Compositor, músico, actor, pintor y cantante.

La gastronomía de Nochistlán está caracterizada por una exquisita variedad de sabores gracias a la riqueza de su tierra, la cual abastece de ingredientes las cocinas nochistlenses para la elaboración de platillos, muchos de ellos heredados por nuestros antepasados. La variedad incluye desde platillos tradicionales, mezcla de la cocina española y la prehispánica, hasta comidas contemporáneas que se han vuelto un imperdible durante las visitas en este Pueblo Mágico.

El platillo típico de Nochistlán es el “Pollo a la Valentina”. Según la historia, la nochistlense Valentina Santos Oropeza fue la creadora de este delicioso platillo. Valentina nació en Nochistlán Zacatecas en 1876, luego la familia se mudó a Guadalajara en 1885 y la madre de Valentina se dedicó a vender comida en la plazuela de San Diego, luego frente al Santuario, y posteriormente se trasladaron al Mercado Alcalde, donde ocuparon uno de sus locales. Al paso del tiempo y las generaciones, el negocio familiar fue cambiando de ubicaciones, pero su fama iba incrementando por toda la república, al negocio acudían personajes como Francisco Villa y Henry Ford, quien degustó el famosísimo "Pollo a la Valentina". También frecuentaron el local varios presidentes de la república, gobernadores y personajes reconocidos.

Dicho platillo consiste en pollo guisado en manteca en la que previamente se cocinaron chorizo y papas. Posteriormente se sirve el pollo y se baña con salsa de jitomate; se suele acompañar con chorizo, papas, arroz y enchiladas. Pero este no es el único manjar del pueblo, el “Tejuino” es una bebida tradicional muy conocida entre los locales y que ha formado parte de una de las festividades más importantes de Nochistlán: “Los papaquis” o “Empinoladas” en honor a San Sebastián. El Tejuino es conocido como la bebida de los Dioses y se elabora a base de maíz germinado en la oscuridad, receta de los antiguos caxcanes que poblaban esta región, es una bebida espesa y con sabor fuerte, cuyo proceso de elaboración es muy meticuloso para vecinos del barrio de san Sebastián.

Otra de las delicias más buscadas al visitar este Pueblo Mágico es la birria de chivo, un platillo que se puede encontrar principalmente entre los locales del Mercado Municipal. Ahí mismo, recorriendo sus pasillos, es fácil detectar puestos de dulces típicos, entre los que destacan: miel, chocolate de metate, garapiñados, cocadas, ponteduro, etc. En la gastronomía de este municipio sobresalen también las denominadas gorditas de papa y queso, que a diferencia de las gorditas comunes no tienen ningún relleno, sino que se preparan con masa normal, posteriormente se les coloca encima una capa de puré de papa y queso mezclados, un poco de salsa de tomate y se llevan a freír en aceite. Como postre favorito entre los nochistlenses y turistas, no podemos dejar de mencionar la Nieve de Garrafa, sobre todo los famosos “Revueltos” que una tradicional nevería del pueblo prepara a base de nieve de vainilla, hielo granizado y jarabe. Otro platillo que a todas luces es uno de los más solicitados, por propios y ajenos, son los tacos. Nochistlán cuenta con una amplia variedad de taquerías, para todos los gustos; pero sin lugar a duda una de las especialidades son los “Tacos de Asada”, los cuales son preparados al momento: carne de res asada al carbón, servidos en tortilla de maíz y acompañados con frijoles, repollo, cebolla, cilantro, rábano y una salsa de chile de árbol. Cabe mencionar que el municipio de Nochistlán es reconocido como uno de los 11 municipios dentro de la Denominación de Origen del Chile de árbol debido a las propiedades de su tierra, que le brindan a este producto un sabor único. Aprovechando lo anterior, muchos nochistlenses se han interesado por desarrollar variedades de salsas caseras y comerciales, que acompañen los platillos que más nos gustan y que se comercializan en diferentes establecimientos y restaurantes.

Más recientemente se ha popularizado, entre jóvenes y grandes, la preparación de “Clamatos” y “papas preparadas”, un antojito que no puede pasar desapercibido y por el que Nochistlán ya es reconocido, pues vienen hasta aquí personas de muchos sitios vecinos solo para degustarlos.

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