Jerez

Jerez, el más Alegre de los Pueblos Mágicos, es un rincón zacatecano que hace alusión a la procedencia y origen de sus fundadores andaluces que dejaron su testimonio en la construcción de sus residencias y en las diversas manifestaciones de su vida cotidiana. Rodeado por la imponente Sierra de Cardos y con la promesa permanente de encontrar un tamborazo, una celebración y un espacio digno de fotografía, este lugar fue designado Pueblo Mágico en el 2007.

La Señorial Villa de Jerez de la Frontera, hoy Jerez de García Salinas, en el estado de zacatecas, se ordena fundar en el año de 1569, pero es hasta 1572 cuando de manera definitiva se fundó y pobló por varios estancieros, capitanes y hombres de guerra, siendo sus fundadores y primeros pobladores el capitán de origen extremeño Pedro Carrillo Dávila y los castellanos Pedro Caldera y Martín Moreno.
La palabra Jerez viene de Xerez, vocablo árabe que significa «Lugar donde abundan los vegetales». Este municipio fue nombrado así por los primeros conquistadores que venían de España, y por el parecido que tenía el lugar con Jerez de la Frontera, provincia de España. Se convirtió en el primer Pueblo Mágico del estado de Zacatecas desde el 2007.

Es aquí donde se realiza la feria popular más antigua de Zacatecas “La Feria de Primavera», la cual data desde 1825. Inicia, invariablemente, en semana santa.
Algunas casas jerezanas son imprescindibles para la historia local, entre ellas están: las casas donde se hospedaron dos presidentes de la república, el licenciado Benito Juárez y el general Plutarco Elías Calles, el primero en 1867 y el segundo en 1925; al igual que la casa Museo Ramón López Velarde, donde el poeta mexicano vio la luz primera en 1888, pasando en esta casa los primeros años de su niñez hasta 1894, año en que pasa a vivir, juntamente con sus padres y hermanos, a la ciudad de Aguascalientes. Entre estas casas se encuentran otras de interés histórico para el pueblo, como la del Banco y la de la familia Sánchez Castellanos.

Entre las plazas, jardines y alamedas de la ciudad tenemos la plaza principal, es decir, el jardín Rafael Páez, edificado en 1887; anterior a este se encuentra el popularmente conocido como Jardín Chico, oficialmente llamado Hidalgo, primero y más antiguos de Jerez, cuyo terreno fue enajenado a la iglesia en el año de 1853. A estos jardines les sigue el jardín Juárez, que está en lo que fuera la antigua plazuela del Diezmo, desaparecida con la edificación de dicho jardín. Entre las plazuelas jerezanas podemos enumerar la actual plaza Tacuba. De los jardines, pasamos a la Alameda de Jerez, de la que fuera asiduo visitante nuestro poeta jerezano Ramón López Velarde. De educación y cultura, el pueblo goza del edificio de la Torre, escuela edificada para niñas en 1896, época de prosperidad y bonanza con las que se levantó el majestuoso teatro Hinojosa, cuyo nombre se debe a don José María Hinojosa, quien fuera jefe político de Jerez.

Los habitantes de Jerez profesan en su gran mayoría la religión católica, y para manifestación cuentan con los templos de la Inmaculada, el parroquial y con el Santuario edificado en honor a nuestra Señora de la Soledad, patrona del pueblo. Además de estos dos templos, poseen las capillas de nuestra señora de Dolores, de María Auxiliadora, del Diezmo, hoy edificada al Sagrado Corazón de Jesús. El centro de la ciudad es auxiliado por tres parroquias ubicadas a lo largo y ancho de la ciudad, como son San José Obrero, San Francisco y Nuestra Señora de Guadalupe.

Una de las cosas más importantes para Jerez es, sin duda alguna, la gastronomía, por ser una de las más variadas del estado. Tiene platillos tradicionales como: asado de boda jerezano, birria, barbacoa, chorizo jerezano, lengua rellena de vino de jerez, chile perdido, cocadas, perones en almíbar, ates de manzana y membrillo, dulces de biznaga, el camote de leche, sus tradicionales raspa nieves “El Paraíso”, su botana más tradicional: las tostadas y, ahora en sus presentaciones más variadas, las famosas tostadas con curtido y las tosticarnes. Si de beber se trata están las micheladas del Carta Blanca, que ya son toda una tradición, y su famosa bebida llamada 7 tragos.

Con la gran importancia que ha cobrado nuestra gastronomía, en 2018 se comenzó con el primer festival gastronómico llamado “Leyendas del Sabor, Cocina y Vino”, donde se logró juntar la mayoría de todos nuestros platillos típicos. También se cuenta con el Festival de la Tostada, que ya es tradicional.