Chignahuapan

En el lugar de las nueve aguas

Uno de los lugares más representativos de la región, es Chignahuapan, que en tiempos prehispánicos fue dominado por la cultura totonaca hacia los siglos VII – X a. c. y más tarde se constituyó en un lugar sagrado donde los chichimecas rendían culto a Mixcóatl, el dios de la lluvia, dador de vida y de la fertilidad de las cosechas lo que fomentó otros asentamientos de pueblos nahuas, otomíes y tepehuas.


En 1527 fue fundado Santiago Chiquinauitle (“nueve ojos de agua”), antecedente colonial de Chignahuapan, que de acuerdo con sus raíces etimológicas: atl, “agua” y el sufijo pan, “sobre”, significa “sobre las nueve aguas”. Como en otros pueblos, la orden franciscana se encargó de congregar y evangelizar a los indígenas, constituyéndose en un destacado núcleo de poblamiento, intercambio comercial y de difusión del culto cristiano en la región.

En 1874 se le nombró Villa de Chignahuapan y en el porfiriato consolidó su posición como centro mercantil, de oficios artesanales y de producción agrícola. A lo largo del siglo XX fue incorporado a la modernidad económica con la habilitación de obras de infraestructura como carreteras, presas hidroeléctricas y manufacturas.

Un taco de barbacoa y después algo dulce para la digestión

El arte de la cocina tiene en Chignahuapan algunos platillos clásicos como la barbacoay los mixiotes de borregoacompañados de tortillas, arroz y frijoles de la olla y el conejo enchiltepinado; en temporada los escamoleso larvas de hormiga sazonadas con ajo, pimienta y otras especias; guisos caldososcon carne de pollo y verduras de la región, variedades de café, algunos vinos de frutas, el pan relleno de quesopor su vecindad con Zacatlán y una diversidad de dulces típicoselaborados con pepita de calabaza, que guardan semejanza con los que fueron creados en los conventos femeninos de la capital poblana.

Galería