Fuertes

Campeche

En 1792, cuando los pobladores de Campeche creyeron haberse librado de los ataques piratas, tuvieron que prepararse para otra posible invasión: la del ejército inglés, que para entonces ya había tomado Florida y Belice. Ante el miedo, la seguridad de la ciudad tuvo que ser redoblada, construyéndose dos fuertes, el de San José y San Miguel, cada uno sobre las dos colinas que flanquean Campeche capital. Sin embargo, el ataque jamás ocurrió.

El Fuerte de San Miguel fue construido en la colina Buena Vista y se puso a prueba 50 años después de su construcción, cuando el general Santa Ana instaló su cuartel para sitiar Campeche, durante la separación de Yucatán en 1842.

En la actualidad, se puede caminar por su foso para apreciar dos puentes: el durmiente, construido de mampostería y el levadizo, de madera. Sobresale la pasarela de forma ondulada donde se instalaron los cañones que evitaban la entrada franca del enemigo. En la parte superior hay tres garitas que servían de albergue a los vigías, dos por el lado de tierra y uno por el lado del mar.

Sin embargo, su mayor tesoro no está relacionado con la defensa militar, sino con el esplendor de la cultura maya, ya que hoy es el Museo de Arqueología de Campeche. Sus dos colecciones, distribuidas en 10 salas, están conformadas por las máscaras funerarias de jade encontradas en las tumbas de los Divinos Señores de Calakmul y las figurillas funerarias de la isla de Jaina.

Un camino serpenteante pintado de amarillo conduce al Fuerte de San Miguel, hoy convertido en el Museo de Arqueología Subacuática. Antes de adentrarse en sus salas, hay que ir hacia la parte superior, a través de una rampa escalonada, para obtener las mejores vistas de la ciudad, la bahía y la extensa Reserva de los Petenes.

Al bajar, hay que buscar las joyas del museo, como los restos óseos de megafauna pertenecientes a la Era de Hielo; el esqueleto de Naia, la mujer más antigua de América con 13 mil años de antigüedad; las piedras semipreciosas y monedas de plata que se hallaron en el arrecife Alacranes; y, la sala interactiva donde se recrea una cueva sumergida para explicar cómo se formó el territorio de México.

En 1792, cuando los pobladores de Campeche creyeron haberse librado de los ataques piratas, tuvieron que prepararse para otra posible invasión: la del ejército inglés, que para entonces ya había tomado Florida y Belice. Ante el miedo, la seguridad de la ciudad tuvo que ser redoblada, construyéndose dos fuertes, el de San José y San Miguel, cada uno sobre las dos colinas que flanquean Campeche capital. Sin embargo, el ataque jamás ocurrió.

Ver más información



El Fuerte de San Miguel fue construido en la colina Buena Vista y se puso a prueba 50 años después de su construcción, cuando el general Santa Ana instaló su cuartel para sitiar Campeche, durante la separación de Yucatán en 1842.

En la actualidad, se puede caminar por su foso para apreciar dos puentes: el durmiente, construido de mampostería y el levadizo, de madera. Sobresale la pasarela de forma ondulada donde se instalaron los cañones que evitaban la entrada franca del enemigo. En la parte superior hay tres garitas que servían de albergue a los vigías, dos por el lado de tierra y uno por el lado del mar.

Sin embargo, su mayor tesoro no está relacionado con la defensa militar, sino con el esplendor de la cultura maya, ya que hoy es el Museo de Arqueología de Campeche. Sus dos colecciones, distribuidas en 10 salas, están conformadas por las máscaras funerarias de jade encontradas en las tumbas de los Divinos Señores de Calakmul y las figurillas funerarias de la isla de Jaina.

Un camino serpenteante pintado de amarillo conduce al Fuerte de San Miguel, hoy convertido en el Museo de Arqueología Subacuática. Antes de adentrarse en sus salas, hay que ir hacia la parte superior, a través de una rampa escalonada, para obtener las mejores vistas de la ciudad, la bahía y la extensa Reserva de los Petenes.

Al bajar, hay que buscar las joyas del museo, como los restos óseos de megafauna pertenecientes a la Era de Hielo; el esqueleto de Naia, la mujer más antigua de América con 13 mil años de antigüedad; las piedras semipreciosas y monedas de plata que se hallaron en el arrecife Alacranes; y, la sala interactiva donde se recrea una cueva sumergida para explicar cómo se formó el territorio de México.

Ver menos

Atractivos turísticos cercanos
Los expertos dicen
Reserva tu viaje al mejor precio
Rango de precio
Calificación
Calificación
Calificación
Rango de precio
Calificación
Escribe una palabra clave