Marco Corleone: un gringo en la Arena México

Ciudad de México

Marzo | 2017

Mide dos metros y pesa 120 kilos. Es técnico y el público lo apoya. Más cuando mueve las caderas y provoca el alarido de las mujeres. Un tipo colosal, le gusta volar desde las cuerdas del pancracio y le gusta el Ángel de la Independencia del Paseo de la Reforma. Es Marco Corleone

Mark Jindrak–el nombre real de Marco Corleone–es de Auburn, Nueva York. De niño amaba la lucha libre, seguía a gladiadores legendarios como Hulk Hogan o Randy Macho Man. Siempre deportista, practicó basquetbol antes de iniciar con la World Championship Wrestling (WCW) su carrera como luchador. Después, esta empresa fue adquirida por la World Wrestling Enterteainment (WWE), donde Mark participó hasta 2005. 
Cuando terminó su compromiso con la WWE, no tenía mucha idea de qué hacer. “No quería ser un hombre de casi dos metros y 120 kilos que trabaja atrás de un escritorio”. Probó en la lucha libre japonesa y la mexicana. “Japón estaba lejos, era difícil para mi vida familiar, en Atlanta. México me gustaba porque tenía una hora de diferencia y muchas palabras son similares, nada más cambia la pronunciación. Ahora llevo diez años aquí”.

La experiencia mexicana inició en marzo de 2006, cuando el luchador norteamericano Johnny Stamboli necesitaba pareja para trabajar en México. “Me dijo: ‘Mark, ¿quieres venir conmigo a México?’ Le dije que sí y él me puso el nombre de Marco Corleone”.
Pero su estancia en México se definió en su mítica lucha del 16 de diciembre de 2006: un Cabellera contra Cabellera en el que hizo pareja con Kenzo Suzukiy enfrentaron a Universo 2000 y Shocker. Enfrentamiento que, por cierto, perdió. “Después de esa gran noche de cabellera quise quedarme en este país”. Marco Corleone es técnico; destaca por su tamaño y su cuerpo perfecto; también por sus habilidades y su sentido del humor.

“Mis vuelos son diferentes, también tengo a las chicas en mis manos: ellas gritan, los hombres abuchean, yo digo que son mis movimientos como Elvis Presley”. 
Marco Corleone, luchador profesional

La pasión mexicana es un sentimiento increíble 
Corleone encuentra más acción en los rings mexicanos, peleas que van de quince a treinta minutos, mientras las de su país apenas duran de seis a siete. “Es más aburrido porque su cosa no es el ring sino atrás de él”. Los ambientes también son distintos: menos tumulto en México, pero más alharaca.

“He luchado en el Madison Square Garden con diez mil personas y hacen ruido; pero hay más ruido aquí, con cuatro o cinco personas: gritan, abuchean, participan. Es la gran diferencia: la pasión mexicana es un sentimiento increíble”. Marco Corleone, luchador profesional

México delirante 
Ese sentimiento quiere transmitir en su familia y amigos de Estados Unidos. Mostrar un México tan delirante, como cálido y amigable. “Los periódicos dicen que México es súper peligroso, pero Tepito es Disneylandia en comparación a la zona sur de Chicago. México es increíble. Aquí escuchamos mucho el dicho: mi casa es tu casa y es verdad. En mis diez años aquí, muchos mexicanos me han apoyado. La verdad soy americano, pero a veces me siento mexicano”. Además de luchador, Marco Corleone ha participado en telenovelas y está por empezar una película. “Estoy casado con una mexicana y tenemos un bebé de cuatro meses. Vienen a todas las luchas. It’s very increíble...”