El misticismo de la Tlanchana

Octubre | 2018

De los muchos seres mágicos del México mesoamericano, la Tlanchana es de los más seductores, por su belleza, su poder y su gran seducción. Ella aparecía en Metepec, Estado de México. Conoce su historia.

Hace más de 11 mil años Metepec era una zona de pantanos. Aquí se habían asentado los matlazincas, sobre todo cerca de Xinantécatl (Nevado de Toluca) y Chignahuapan (río Lerma).

En La laguna Las Nueve Aguas solía aparecerse una mujer hermosísima. Tenía cabello largo y sus pechos al aire. Traía un collar de flores y una corona en la frente. De su cintura pendían sartas de peces, ranas y acociles. En vez de piernas tenía cola de víbora.

Le llamaban La Tlanchana, que quiere decir espíritu del agua en náhuatl. Decían que era la personificación de Chalchiuhtlicue, diosa de las aguas y del amor. Era dueña y señora de la ciénaga, madre y creadora de todo lo que había en la laguna.

La Tlanchana pasaba los días sobre un islote. Estaba desnuda, con su corona y varios collares. Su visión encantaba y nublada el entendimiento de los pescadores.

Cuando estaba contenta presumía su cola de serpiente negra. Era buen augurio para los pescadores, pues significaba abundancia. Lo peligroso estaba en que la Tlanchana se enamorara de algún humano, entonces su cola se convertía en un par de piernas y salía del agua para buscar al objeto de su deseo. Si el elegido no hacía caso de su belleza, ella empleaba su cola para enredarlo y llevarlo al lago, donde lo ahogaba.

Durante la evangelización, cuando los frailes conocieron la historia, la consideraron demoniaca. Con el tiempo cambiaron la cola de víbora por cola de pez, e hicieron creer a la gente que La Tlanchana era una sirena.

Pero en la actualidad, la gente en Metepec ha recuperado a la Tlanchana como la diosa que es. Y sigue viva en forma de figuras de barro, donde algunos la hacen con cola de pez, pero la mayoría, los que conocen su poder y su encanto, le ponen su cola de víbora.


La Tlanchana sigue cautivando a los habitantes de Metepec. Por eso han hecho un monumento que colocaron en su honor en el Parque Juárez.