Charrería, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

4705_visitmx-articulos-charreria-patrimonio-cultural-inmaterial-de-la-humanidad.jpg
Noviembre | 2016

La charrería mexicana fue declarada en 2016 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, por tratarse de “un medio para transmitir valores sociales importantes a las nuevas generaciones” y por ser un elemento importante de la identidad mexicana.

La charrería mexicana, deporte nacional que se basa en la costumbre de hacer suertes a caballo vestido con traje de charro, además de ser una práctica tradicional de comunidades dedicadas a la cría y el pastoreo del ganado a caballo, fue declarada hoy, 1 de diciembre de 2016, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Con el paso de los siglos los charros se han convertido en un ícono de la mexicanidad reconocido en todo el mundo por su colorido y suertes tradicionales. Te damos el ABC del deporte más mexicano de todos.

Un poco de historia

La tradición charra tiene sus orígenes en el Virreinato, cuando a los indígenas y mestizos se les permitió montar a caballo para poder manejar el ganado, ya sea bovino o caballar, en las faenas de las haciendas. Como condición, tenían que vestir de cuero o gamuza, ahí inició la tradición del traje típico tan distintivo que en ese tiempo hizo que se les conociera como “cuerudos”.

Eran los encargados en herrar a los animales, caparlos y curarlos, así que debían ser diestros en su manejo. Su nacimiento fue en los estados de Hidalgo y Jalisco, principalmente.

La charrería combina formas de jaripeo con equitación y actividades ganaderas. Se realiza en "Lienzos Charros", espacios diseñados especialmente con todas las facilidades para jinetes y caballos.

Toda una fiesta

Durante la fiesta charra se desarrollan nueve suertes como: coleadero, terna en el ruedo, jineteo de toro y paso de la muerte. Mientras que en las escaramuzas, las mujeres vestidas de “adelitas” muestran su destreza en equitación con coreografías.

La charreada comienza con el desfile a caballo de todos los participantes mientras suena la Marcha de Zacatecas y se hacen honores a la bandera y termina al compás del Jarabe Tapatío. Cada lienzo deberá ser supervisado por un caporal acompañado de médicos veterinarios, corraleros y auxiliares.