GASTRONOMÍA
La muestra
culinaria de Villahermosa está inspirada en las recetas tradicionales de las
culturas maya y chontal radicadas en Tabasco.Los elementos que forman
parte de su extraordinaria cultura gastronómica, como el pejelagarto
(una especie exótica con cuerpo de
pez y hocico de lagarto, que habita en los ríos), las piguas,
los ostiones, la hoja de chipilín, chaya, momo y los
frutos como el marañón, pitahaya, huapaque, caimito, uspí, y chinín, confirman que la
comida tabasqueña está atada a un pasado
de esplendor y al paisaje de un territorio privilegiado por la naturaleza.
Antiguas recetas mayas y chontales están presentes en las
cocinas de Tabasco que incluyen carne de res, cerdo y aves; así como una gran
variedad de vegetales, hierbas, plantas y frutos que abundan en esta tierra
fértil, los que dan a la mesa tabasqueña un arcoiris
de sabor, olor y color. Entre los platillos más deliciosos sobresale el pejelagarto asado, los ostiones ahumados y al tapesco, las piguas (langostas de río) y el pescado sudado en hoja de
momo, las ricas butifarras (delicioso embutido), la carne salada con chaya, los chanchamitos (una
especie de tamal pequeño) o los tamalitos de chipilín o de masa colada; todos
son un placer al paladar.
El plátano es típico de Tabasco y da lugar a una gran
variedad de antojitos tradicionales del fruto tanto verde como maduro, así se
pueden degustar los deliciosos platanitos rellenos de picadillo o queso, los
tostones de plátano verde en rodajas machacados y fritos, en ricas botanas o el
delicioso postre de platanitos deshidratados que se logran a través de un
proceso natural de asoleado.
No debe dejar de saborear las típicas bebidas como el pozol
bien frío, el polvillo de maíz o el agua de Matalí,
entre otros.
El dulce de coco y leche, la oreja de mico, la papayita, el huapaque, el merengón, los merenges de guanábana, el licor de cacao, cualquiera de
estas opciones son el cierre perfecto de esta experiencia gastronómica.