Tlalpujahua atrapa con los secretos que guardan sus calles y minas. Es un pueblo enclavado en las montañas, donde se respira un aire puro y fresco. Sus calles empedradas están enmarcadas por comercios donde se venden todo tipo de artesanías: desde esferas, artículos navideños y elementos decorativos, hasta cuadros de arte plumario, alfarería y fuentes de cantera.
