Cuando los niños se cansen de visitar los sitios históricos y las tiendas de artesanías, no te preocupes, hay muchas actividades qué elegir enfocadas especialmente en ellos. En el Museo Trompo Mágico, en Zapopan, los pequeñines disfrutarán las áreas de juego con disfraces, donde podrán vestirse de bombero o de chef. Los niños más grandes y los adolescentes (¡y también los papás!) disfrutarán del Arte Bar Garabato, donde pueden aprender a crear y editar su propia película, tocar un instrumento en una banda de rock o unirse a una comparsa brasileña. Todos disfrutarán del cuarto de burbujas, donde podrán meterse en una burbuja. ¡Los niños no querrán irse!
Con casi 400 especies, el Zoológico de Guadalajara tiene la colección más grande de vida silvestre en México. También cuenta con una impresionante colección de animales en peligro de extinción, incluyendo rinocerontes blancos, tigres de Bengala y dragones de Komodo. El zoológico se encuentra sobre un terreno de 50 hectáreas a la orilla de la Barranca de Huentitán. El terreno es escarpado, pero puedes subirte al tren. No te pierdas las espectaculares vistas de la barranca desde el extremo del zoológico.
El parque de diversiones Selva Mágica, a un costado del Zoológico de Guadalajara, ofrece diversión para todo un día de excursión. Tiene 37 juegos mecánicos, incluyendo una gran montaña rusa, una casa embrujada, go-karts, juegos mecánicos para niños pequeños y un delfinario. Si hace mucho calor, puedes ir al parque acuático Tobolandia, en Ajijic. Date un chapuzón en una de las albercas, broncéate en un camastro, disfruta una inyección de adrenalina en uno de los 18 toboganes del parque o pasa el día flotando río abajo. ¡No olvides el bloqueador solar!